Mi película, "La Vida es bella". Porque tanto en la vida como en la cocina... El amor y la imaginación, lo superan todo.
Para esta película he buscado un plato sencillo, pero lleno de sabor y contrastes.
Son los pequeños detalles, los que marcan la diferencia y hacen de la vida, un regalo.
- Buenos días princesa! he soñado toda la noche contigo, íbamos al cine y tu llevabas aquel vestido rosa que me gusta tanto, solo pienso en ti princesa, pienso siempre en ti, y ahora...
- Mama! Papa me lleva en carretilla, pero lo hace fatal me hace morir de risa, vamos los primeros! Cuantos puntos tenemos hoy papa?
- Corre! Vamos! que vienen los malos que gritan! Vámonos!
- Donde?-
Aquí, aquí, ven corre ven! Deprisa.
Os dejo con la receta!!!
Ingredientes:

- 300 gr de arroz carnaroli
- 3 manzanas Golden
- 4 escalonias
- 1 diente de ajo
- 1 copa de vino blanco seco
- 80 gr de queso gorgonzola
- 1 l. de caldo de verduras
- Aceite de Oliva
- Sal
- 2 cucharadas de azúcar
- 1 manojito de albahaca
- 40 gr de almendra cruda
- 50 gr de queso parmesano rallado
- Pimienta negra
- Disolvemos el azúcar en un vaso de agua y cocemos lamezcla durante 5 minutos. Lavamos una manzana y la cortamos en rodajas muy finas. Las sumerjimos en el almíbar durante unos minutos y, bien escurridas, extendemos sobre una placa de horno forrada con papel sulfurizado y horneamos durante 45 minutos a 120º.
- Mientras, pelamos y picamos las escalonias. Sofreímos 10 minutos en una cazuela con un poco de aceite. Pelamos las manzanas restantes y las cortamos en dados. Agregamos a las escalonias y rehogamos 5 minutos.
- Incorporamos el arroz, regamos con el vino y dejamos que se evapore. Vertemos un cacillo de caldo muy caliente, salpimentamos y dejamos cocer, a fuego lento y removiendo a menudo, 18 minutos; vamos añadiendo más caldo, cacillo a cacillo, a medida que se evapore. Retiramos del fuego, añadimos el gorgonzola troceado y removemos hasta que se funda.
- Pasamos por la batidora el ajo pelado con las almendras, el parmesano, las hojas de albahaca lavadas y sal. Añadimos medio vaso de aceite y batimos. Repartimos el risotto en cuatro platos con un aro de repostería y servimos acompañado de la manzana crujiente y el pesto.
Me despido con mi escena favorita... :)
—Ah... me olvidaba decirte que...
—Dilo.
—... Que tengo unas ganas de hacerte el amor que no te puedes ni imaginar. Pero esto no se lo diré a nadie. Sobre todo a ti. Deberían torturarme para obligarme a decirlo.
—¿A decir qué?
—Que quiero hacer el amor contigo. No una vez solo, sino cientos de veces. Pero a ti no te lo diré nunca. Solo si me volviera loco te diría que haría el amor contigo, aquí, delante de tu casa, toda la vida.



